El piquete no es el medio de protesta

“Los derechos de uno terminan donde empiezan los derechos del otro”. Eso me lo enseñaron en la escuela primaria, y es uno de los principios que más me quedaron de esa etapa. Creo que es algo básico. El problema es que en la actualidad muchos grupos no comprenden que este principio también los alcanza a ellos: los piqueteros.

El ejemplo más cercano que tenemos es el de Paraná Metal. A pesar de que la sociedad comparte su lucha, el cortar una ruta no es el medio para protestar. Su derecho de protestar por no tener trabajo, termina en el momento en que le impiden a otra persona ir a desempeñar SU labor. Además, hay una queja contra alguien, debería dirigirse hacia esa persona, y no a toda la sociedad. Si el que los dejó sin trabajo fue Lopez (testaferro de los Kirchner), correspondería hacer una protesta alrededor del casino CityCenter Rosario (que pertenece a López). Obviamente, dejar entrar a quienes trabajan ahí, pero no a quienes van a jugarse verá así, a los pocos días, como se restituyen los puestos, o, ahí sí, se inicia la represión (lo que les daría más exposición mediática).

La invasión de una plaza pública durante días, arruinandola, prendiendo fuego, usandola de baño provoca un daño mayor que el beneficio obtenido. Por ejemplo, durante varios días fue imposible pasar frente a la plaza Pringles, tanto por el caos como por el olor.

Por otro lado, cuando se habla de represión igual fachismo: las fuerzas de seguridad existen para restaurar el orden. Una protesta del tipo de los piquetes no está permitida, o directamente no existe en casi ningún país. Y no me refiero sólo a lugares como Cuba o Venezuela, sino a vecinos nuestros como Chile, o países del “primer mundo” como Estados Unidos. En esos lugares, si se hiciese algo similar a un piquete, las personas que protesten serían desalojadas en horas.

Un caso distinto es una protesta sobre la lesión de un derecho de toda la sociedad. En esta cuestión, es toda la sociedad la que protesta, y no un sector individual. Por ejemplo, la coyuntura de Francia actualmente, con la suba de la edad jubilatoria (donde estábamos los argentinos cuando eso ocurrió en nuestro país).

Vamos a un ejemplo de hace dos años: el corte de las rutas por parte de las organizaciones rurales que impidieron el libre tránsito a otras actividades (como el trabajo de los transportistas). Hoy con la soja a $120 el quintal, las ganancias son monstruosas, pero no se ve a esas organizaciones acompañando protestas de otros estratos de la sociedad (como pueden ser los maestros, ferroviarios, etc.), lo que demuestra que el piquete como tal se mueve detrás de un beneficio propio y no detrás del beneficio de la sociedad en general.

El piquete no es un medio de protesta válido. No lo es ahora, y no lo fue cuando comenzó. Los derechos de una persona terminan cuando empiezan los del otro, esto no se puede evitar. No tiene sentido molestar a los conciudadanos para hacer valer banderas individuales. Hay otros medios de protesta. Por ejemplo, en Japón, en lugar de hacer huelgas, sobreproducen, para saturar el mercado con sus productos. Se deberían buscar formas alternativas de protestar, que no importunen a personas ajenas a la cuestión.

Para casos que lesionen leyes de interés general, la Constitución prevé el plebiscito, que es una forma de expresión de toda la sociedad, sin violencia y sin molestias.

Ahora bien, el gran desafío es, en líneas generales, que cada protesta de sectores individuales tenga la suficiente importancia y gravedad para que sea instalada como protesta de toda la sociedad, que la sociedad entienda que el conflicto que hoy le toca a nuestros semejantes, mañana nos puede tocar a nosotros, y que el llamado de atención no deba ser una muerte para que todos reaccionemos.

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Comments
  1. Agustín
  2. Amattajm

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