Y los dólares se siguen yendo!

Desde hace un tiempo nos encontramos a menudo con noticias sobre los dólares en los diarios. En un momento se dejó de vender más de una determinada cantidad de dólares a las personas. Eso en particular me afectó personalmente (lo mismo que a otros tantos que trabajan con internet), ya que cobraba en dólares a través de Western Union, y ahora eso me lo pagan en pesos (y al cambio que a ellos les conviene, que no es el del mercado).

Ahora nos encontramos que, “para que no se vayan los dólares”, hay equipos encargados de controlar a los turistas que viajan al exterior, para que no se lleven dólares escondidos. De esta forma, en teoría, se estaría reduciendo la cantidad de dinero que se fuga del país en negro.

Ahora bien, la mayor parte de los dólares no se va en los bolsillos/valijas de los turistas: se los llevan las multinacionales y empresas extranjeras que trabajan en nuestro país. “¡Pero Cristina estatizó YPF!”, dirán algunos. JA!, digo yo. La estatización de la empresa petrolera es otro juego, como los que hacen siempre, en el cual le quitaron su parte a Repsol, pero no a la empresa amiga de ellos. Igualmente, no quiero detenerme en esa estatización, sino en otras empresas que también explotan yacimientos en nuestro suelo, y prácticamente no rinden cuentas a nadie: las mineras.

Hace poco terminé de leer El Mal, de Miguel Bonasso, donde expone los negocios que se han hecho durante años con las empresas mineras, especialmente con la Barrick Gold. Estos negocios comenzaron con el peronismo de los ’90, que llaman menemismo, para evadir esa responsabilidad (época en la que Nestor apoyó la privatización de YPF, dato al margen), continuaron durante el gobierno de De La Rua (la ALIANZA, donde no sólo había radicales, les recuerdo) y continúan en estos días. El veto a la primera Ley de Glaciares por parte de la actual mandataria (Ley que había sido votada en forma unánime en ambas cámaras) es la primera muestra de eso. Se intentó hacer un trato con las provincias con explotación minera, pero estas son tan corruptas como el ejecutivo en este término, y también tienen negocios con las empresas multinacionales que perforan en búsqueda de oro y otros minerales.

Ah, perdón, dije perforan… eso era hace muuuchos años. Ahora, con la genial tecnología del cianuro, la minería a cielo abierto ha venido a mejorar la explotación de yacimientos (explotación dicho en forma literal, porque junto al cianuro se usa dinamita), trayendo aparejada la sola consecuencia de la contaminación ambiental (principalmente del agua), y de la explotación (con consecuencias muchas veces trágicas) de los trabajadores.

Por cierto, la contaminación del agua en, digamos, San Juan, también te afecta a vos, que vivís en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Chañar Ladeado y otros tantos lugares de la Pampa Húmeda, donde no hay minería a cielo abierto. Por la cuenca que pasa, por ejemplo, debajo del cerro Famatina (donde hubo tanto quilombo hace un mes, y ya nadie se acuerda), llega hasta el Río Paraná. Oh, yeah.

Uh, me fuí de tema, vuelvo a donde estaba. Estas empresas se llevan grandes capitales, no sólo oro, también otros minerales, que se usan en diversos dispositivos como computadoras, celulares, etc. La presidente se ha jactado, y con orgullo, de que somos uno de los paises (si no EL PAÍS) donde el costo de producción de la onza de oro es más bajo. Sí, el más bajo. Es decir, que para la empresa que lo extrae, el costo es ínfimo, pero la ganancia gigantezca. El concepto de impuestos es de apenas el 3%. Y como estas empresas son extranjeras, las ganancias no quedan en el país, se van. Y esas ganancias son en dólares. Ergo, son dólares que dejamos escapar, y la jefa de estado se enorgullece de hacerlo.

PD: con las diversas restricciones que ponen a la compra de dólares, también acrecientan el mercado negro de los billetes verdes, y diversos movimientos ilegales de dinero.

Comments
  1. Abby

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